La cocina y los negocios

Una de mis grandes pasiones en la vida es la cocina. Crear un platillo nuevo o mejorar uno existente es algo mágico y más cuando te gusta consentir a los demás o consentirte. Algo que he aprendido a lo largo de mis experimentos culiarios y tambien en los negocios es qué…la cantidad, calidad y orgigen de los ingredientes no sirven para nada a menos que sepas ponerle sazón a lo que estás haciendo.

Voy a poner un ejemplo muy sencillo de manera puntual para que quede claro:

  • A mi me encanta concinar, a mi mujer le gusta comer rico pero no le gusta cocinar.
  • Ingredientes: Tortillas de Harina, Queso Manchego.
  • A mi mujer le quedan las quesadillas comibles, pero X y las tiene listas en 30 segundos.
  • Yo me tomo mi tiempo, las pongo a fuego lento, quedan deliciosas y se llevan 12 minutos.

¿Pueden adivinar cuál es cuál?

Quesadilla_x

Quesadilla_buena

 

Ahora pregunto. ¿Cuál es la diferencia?

A mi la cocina me apasiona, puedo postergar mi hambre de manera indefinida con tal de preparar una comida deliciosa. Un fin de semana que sea mi máximo es cuando el sábado empiezo a marinar y preparar todo lo que requiero para poder hacer una comilona el domingo.

Con los negocios es igual.

Si algo te apasiona no te cuesta trabajo dedicarle mucho tiempo, no es un sacrificio, no escatimas recursos ni pequeñas o grandes tareas que hacen la diferencia entre hacer algo bien hecho y algo extraordinario.

Puedes tener buenas ideas, el dinero necesario, el producto correcto, la gente indicada. Pero te puede faltar la pasión por lo que estás por iniciar o por lo que estás haciendo ya.

Si falta ese ingrediente, el resultado finel será el mismo.

Por eso es importante hacerte la siguiente pregunta la próxima vez que te vayas a preparar una quesadilla: ¿Te quieres alimentar o quieres comer una quesadilla deliciosa?

 

 

 

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