¿Buscas ser un elemento “Elite”?

Los refranes son frases llenas de sabiduría y sí, en efecto, mi abuela (al gual que mi madre) han sido una fuente inagotable de refranes que hacen sentido algunas veces de manera inmediata y algunos otros muchos años después. Uno de ellos dice “Dime con quién andas y te diré quién eres.” Este simple refrán encierra una gran riqueza en el mundo de los negocios y sobre todo de la gente exitosa, pues…pocas cosas hay más ciertas, qué poder medir en retrospectiva cuando nuestros estándares se fijaron con base en lo que veíamos día con día, en lo que realmente deseábamos o por la influencia de las personas que tocaron nuestras vidas.

Dice una frase en el mundo de los negocios: “Eres el promedio de las 5 personas con quien pasas más tiempo”.

Si esto es cierto, entonces tienes 2 opciones.

  1. Rodearte de las mismas personas de siempre, quejarte del gobierno, de los malos jefes, de la falta de apreciación de la empresa por tu trabajo, de que no alcanza el dinero, de que te gustaría que no hubiera corrupción, etc.
  2. Asegurarte de convivir con personas que suban tus estándares de tal manera que te impulse cada día por lograr más, por hacer las cosas de manera diferente. Amigos, colegas y socios que no se conformen y que estén consientes que el cambio viene de uno y no de las condiciones que “te tocaron en la vida”.

De este segundo grupo hay mucho que hablar.

Dice una leyenda, que varios expertos dijeron por muchos años que “el cuerpo humanos simplemente no tiene la capacidad de correr una milla en 4 minutos”. Otras leyendas un poco más aventuradas dicen que desde que se iniciaron las carreras tomando tiempos se había intentado esto sin lograrlo.

Lo que sí es una realidad es que en 1940, el record de tiempo para correr una milla era de 4:01 minutos y permaneció durante 9 años. Durante ese tiempo pareció que, tal vez, los expertos tenían razón. Posiblemente el cuerpo humano había llegado a su límite y ese tiempo (4 minutos) no podría ser alcanzado al correr una milla.

El 6 de mayo de 1954, Roger Bannister rompió la barrera de los 4 minutos, logrando un tiempo de 3:59.4. Como parte de su entrenamiento el visualizó una meta que parecía imposible de manera que puso en orden su cuerpo y su mente y lo logró.

Ahora…lo increíble de esta historia no es que se haya roto este record que se pensaba que era humanamente imposible.

LO INCREÍBLE ES QUE EN MENOS DE 1 AÑO VARIOS CORREDORES LOGRARON BAJAR LA MARCA DE 4 MINUTOS POR MILLA.

¿Qué quiere decir esto?

Cuando nos comparamos con alguien mediocre o que es suficientemente bueno, lo que podemos lograr es algo un poco mejor que mediocre o un poco mejor que suficientemente bueno. Cuando nos medimos con titanes y gente que están en el top de la disciplina, industria o experiencia de un tema en particular nuestros estándares suben de una manera más certera, pues tenemos algo más grande que simplemente un poco mejor.

Si tienes un propósito definido muy claro, tu cerebro se enfoca y empieza a decidir de manera selectiva lo que necesitas y lo que no, empiezas a poner atención en la manera en que otros están haciendo algo diferente y que los lleva al éxito, esos pequeños detalles que lo convierten en un miembro “elite” de su profesión.

Si te rodeas de personas que impulsen tu crecimiento, que te saquen de tu zona de confort y del tipo de pensamiento en el que culpas a los demás o al clima de tu situación, entonces podrás hacer un cambio y subir tus estándares.

Algunos consejos prácticos para unirte y mantenerte en un grupo elite:

  1. Conversaciones diversas y de reto: Piensa qué personas te retan a ser mejor y producen un cambio en ti o un grupo que por su movimiento hacia alguna meta te impulsa a avanzar y ayudar al promedio de grado de “elite” del mismo grupo.
  2. Diversidad de disciplinas y metodología: Cada persona hace las cosas de una manera diferente y se enfoca en diferentes temas de manera particular. Si te unes o armas un grupo multidisciplinario lograrás una mayor fuerza al enfocarte desde tu punto de vista en ayudarlos o darles consejos y ellos harán lo mismo, es como tener una mesa o consejo directivo que ve las situaciones desde diferentes ángulos para resolver problemas comunes.
  3. Seguimiento y compromisos: En el grupo debe haber reglas claras con respecto a los avances y compromisos de cumplimiento de cada uno. Si una o varias de las personas del grupo no están avanzando, posiblemente sea mejor hacerlos a un lado o apoyarlos para que avancen. Esto no quiere decir que saquen del grupo a los que no lo logren, solamente a los que no estén poniendo su empeño y ejecutando las tareas y acuerdos para lograr las metas. Recuerda que los que intentan y fracasan, aprenden de sus errores, vuelven a ejecutar, fracasan, vuelven a aprender y finalmente triunfan son los que vale la pena tener a tu alrededor.
  4. Líderes y ejemplos: Busca de manera regular consejo o simplemente conversaciones con personas que hayan logrado mucho más que tú y que tu grupo. De esta manera podrán poner y redefinir de manera constante la manera en que ejecutan sus proyectos, sus estándares y finalmente algún día ser mentores a su vez de grupos semejantes.

Así que empieza en tu búsqueda de un grupo “Elite”, si estás teniendo problema específico de encontrar a gente de este tipo en tu localidad, posiblemente te pueda apoyar. Ponte en contacto conmigo.

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